nov 302012
 

Prueba de salto, anuncian la salida de Amaia Martínez montando a Peter…

Intro

Ponis de La GerenciaMi hija Amaia, de 7 años, practica hípica como deporte escolar. Lo disfruta como lo que es, una enana, le encantan los animales.  Mi mujer y yo también encantados, es algo muy positivo para su formación y el ambiente en La Gerencia es buenísimo…pero esa es otra historia.

Como parte de las actividades que hacen en el centro, está el Ranking. Es un concurso en varias fases que se organiza en fines de semana entre los niños y jóvenes que allí entrenan. El fin de semana pasado fue la Fase I correspondiente a este curso escolar.

Un día antes…

Prueba de Doma. Salen a calentar con sus ponis, Amaia con su conocido Pirata. Un susto de otro caballo y la cría se cae del poni. Nada serio, pero empiezan los nervios. Sale a concursar en doma, buen ejercicio, pero los nervios se notan, los de Amaia y los de Pirata. Termina con otra caída, esta más importante, con un pequeño golpe en la nariz…y los padres como motos.

Y ahí que vengo yo:

–       Amaia, si quieres mañana no venimos al salto.
–       ¿Nos vamos al cine?
–       Por nosotros no tienes que ir, ya esperamos el próximo ranking

Y así toda la noche y la mañana, cosas de padres, ¿para qué hacer que pase otro mal rato si se lo podemos ahorrar?

Su única respuesta:

–       Aita, sí que voy. Si no lo intento y me quito el miedo, ¿Cómo voy a ir al próximo ranking?

Ese día…

Prueba de salto, anuncian la salida de Amaia Martínez montando a Peter. Su padre y su madre temblando de lo nerviosos que estamos. La cría…un recorrido impresionante, con un reúse, pero muy segura, al galope, dominando al poni. Y al final, una medalla de plata y una lección grandísima para su padre. ¿Qué hubiera pasado si me hace caso y no vamos?

Agradezco muchísimo su carácter y su firmeza. Me ha enseñado muchas cosas, que se está haciendo mayor y que no tengo que pensar por ella, que hay que intentar las cosas cuando de verdad las queremos, sin miedos, y que esos intentos salen bien.

Postdata y extra

Un domingo inolvidable. En estos tiempos de malas y malas noticias, ha sido una bocanada de aire fresco, una inyección de optimismo.

Un pequeño secreto. Desde hace tiempo converso con mi hija sobre cosas del día a día, cosas “de mayores”. En un inicio casi la usaba como mi patito de goma, pero poco a poco he visto como con una lógica aplastante, esa de los 7 años, me ayuda a ver las situaciones desde una nueva perspectiva, mucho más simple, directa y casi siempre más clara.

¡Muchas gracias mi pequeña! Este post es para ti.